La comida es más que nutrición

Si... la comida tiene que ser sana... pero, también, la hora de la comida, tiene que ser algo sano. ¿Sabes cómo?

La comida es más que nutrición
Photo by Hannah Tasker / Unsplash

Tus peques comen, pero ¿también se alimentan?

Cuando hablamos sobre nutrición, especialmente la de nuestros peques, la comida juega papeles muy importantes.

El primero de ellos es que la comida es el combustible que nos da energía para hacer todas las actividades físicas, nos ayuda a pensar y también ayuda a que nuestro cuerpo se recupere. Ayuda a que crezcamos y mantengamos nuestro cuerpo sano.

El segundo es que, la comida también tiene un papel social muy importante desde el día en que nacemos, hasta las relaciones sociales que desarrollamos. La comida es una forma de comunicación, es una forma de demostrar tu cariño e interés hacía otra persona, es una forma de celebrar juntos, revivir la historia y tradiciones familiares, entre muchas otras cosas.

Hablando de la nutrición, muchos peques se encuentran en problemas ya que hemos trasladado la responsabilidad de la comida de nuestros niños, a empresas que procesan la comida. El problema está en que, para que la comida tenga un buen sabor, le agregan grandes cantidades de sal, azúcares y grasas.

En cambio, cuando nosotros cocinamos, tomamos la decisión de escoger que entra al cuerpo de nuestros peques y sobre todo, seleccionaremos las mejores opciones, ya que nos interesa mucho la salud de la persona que se comerá lo que preparamos. A la larga, una dieta de comida principalmente cocinada en casa, preparada por alguien que quiere cuidar a las personas que se la comerán, siempre será la opción más sana para toda la familia.

Hablando sobre la función social de la comida, encontramos que se convierte en una gran herramienta de comunicación. Cuando compartimos una comida con otras personas, interactuamos, nos integramos como familia y socializamos.

Esas conexiones sociales que reforzamos al pasar tiempo sentados en una mesa, comiendo y platicando juntos, contribuyen a la salud emocional de nuestros peques. Diferentes universidades han empezado a realizar estudios sobre cómo el comer en familia logra que los niños tengan un bienestar emocional mayor.

Comer todos juntos, es una forma de pasar las tradiciones familiares de generación en generación. Es por esto que los invitamos a conocer los dos papeles que juega la alimentación en la vida de nuestra familia. Por un lado la comida es combustible, y por el otro da una gran contribución a la forma en la que nos desarrollamos como seres sociales.

Siempre hay que recordar que nuestros peques siguen el ejemplo que nosotros damos, si les enseñamos a comer y elegir la mejor opción para mantener su cuerpo sano y lleno de energía, estaremos propiciando que tengan un desarrollo físico, social, emocional y mental mucho mayor.

Nosotros los invitamos a que involucren a sus peques para elegir la comida que

quieren durante el día, siempre dándoles opciones sanas, nutritivas y balanceadas. Esto les ayudará a aprender a buscar las mejores opciones para su bienestar.

Te recomendamos que también decidan reglas juntos sobre la comida y que en ciertos momentos puedan elegir comer algún dulce o tomar un refresco, para que ellos tampoco lo vean como algo prohibido, sino que los consuman sólo en ciertos momentos especiales.